06 - Día de los Santos Reyes Magos
11 - Natalicio de Eugenio María de Hostos
13 - Día Nacional de la Alfabetización
21 - Día de Nuestra Señora de la Altagracia, Protectora del pueblo dominicano
25 - Día del Servidor Público
26 - Fecha de nacimiento de Juan Pablo Duarte, Padre de la Patria
30 - Aniversario del asesinato de Mahatma Gandhi
31 - Día de la Juventud |
Ediciones anteriores: http://www.sms.edu.do/ue08-09/index5.htm
FOCUS

Los nombres de los meses y de los días nos han quedado como huella de la civilización romana y la cultura latina. Los romanos y, antes de ellos los griegos, consideraban la vida como un regalo de sus dioses y, por ello, para honrarlos en temeroso agradecimiento, les daban sus nombres a las cosas. Como pensaban que el tiempo era importante, los meses y los días recibieron nombres procedentes de sus dioses. Así, Enero (Januarius),puerta del año, debe el suyo al dios de doble cara Jano (Janus), protector de los principios y de los finales. Una de sus caras sabe y guarda el pasado; la otra conoce y vigila el futuro.
Nos parece ideal comenzar el año 2010 enfocándonos, después de dar una mirada al pasado para localizar y capitalizar fortalezas y debilidades, en el cultivo de la PAZ para el futuro. Lo que siembres HOY cosecharás mañana. Apóyate en la ATENCIÓN y la ACCIÓN para conducir y mantener tus pasos en la dirección correcta.

Enero es un mes para recordar colosos y eso hacemos: Entre nosotros Juan Pablo Duarte (ver página 8). Eugenio María de Hostos (ver página 2); y
Mohandas Karamchand Gandhi, abogado y líder espiritual pacifista, padre de la nación India, cuyo asesinato a manos de un extremista cuando se dirigía a una reunión para rezar, se produjo el 30 de enero de 1948. Este ser de una conciencia y fortaleza únicas, es conocido como “Mahatma”, que quiere decir “alma grande”, apelativo que se debe a Rabindranath Tagore, poeta bengalí nacido en Calcuta y Premio Nobel de Literatura en 1913. La horrible muerte de Mahatma Gandhi, símbolo universal de la Paz, fue considerada en su momento como una catástrofe internacional y, aun duele en nuestros días. Honramos a quien honor merece. (ygr)
ENERO
PAZ
No hay camino para la paz, la paz es el camino. (Mahatma Gandhi)
Cada día mejores
EUGENIO MARÍA DE HOSTOS
Ciudadano de América
( Mayagüez, Puerto Rico 1839 - Santo Domingo, R. D. 1903)
Realizó sus estudios primarios en San Juan, Puerto Rico. Cursó el bachillerato en España en la Universidad de Bilbao. Estudió Leyes en Universidad Central de Madrid. Siendo estudiante en España luchó en la prensa y en el ateneo en Madrid por la autonomía y la libertad de los esclavos de Cuba y de Puerto Rico. Para esta época publicó La peregrinación de Bayoán en donde a través de ficción novelesca hace crítica del régimen colonialista de España en América.
De 1871 a 1874 realizó una campaña a favor de la independencia de Cuba y Puerto Rico a través de varios países: Colombia, Perú, Chile, Argentina y Brasil. Al visitar estos países se identificaba con los problemas locales y luchaba por resolverlos. En Chile publicó su Juicio crítico de Hamlet, y, además, abogó por la instrucción científica de la mujer y formó parte de la Academia de Bellas Letras de Santiago. En Argentina inició el proyecto de la construcción del ferrocarril trasandino. La primera locomotora que subió a los Andes se llamó Hostos en su honor. En Brasil escribió sobre la exuberancia de la naturaleza en este país. En 1874 dirigió con el escritor cubano Enrique Piñeiro la América Ilustrada. En 1875, en Puerto Plata de Santo Domingo, dirigió Las Tres Antillas. El sueño de Hostos consistía en la Confederación Antillana.
En 1877 en Caracas publicó la biografía del cubano Francisco Vicente Aguilera e inicia su labor pedagógica, se dedicaba a enseñar en un colegio.
En 1879 se estableció en Santo Domingo. Tuvo bajo su responsabilidad redactar la Ley de Normales de este país y en 1880 inició la Escuela Normal bajo su dirección. En el desempeño de esta labor dio clases de carácter pedagógico y también expuso varios cursos de diferentes ciencias. A su vez, dictaba las cátedras de Derecho Constitucional, Internacional y Penal y de Economía Política en el Instituto Profesional. Durante nueve años consecutivos se dedicó a esta labor pedagógica para la cual era el autor de los textos usados. Sus artículos en la prensa de Santo Domingo se han recopilado bajo el título Nuevos Años en Quisqueya. Publicó Lecciones de Derecho Constitucional las cuales fueron premiadas en 1887. También publicó Moral Social que es uno de sus libros más conocidos y más elogiados por la crítica.
En 1888 retornó a Chile. En 1890 era director en Santiago del Liceo Miguel Luis Amunátegui el cual fue creado con el propósito de implantar su sistema de enseñanza. También dictaba en la universidad la cátedra de Derecho Constitucional, colaboraba con los centros culturales del país y por ocho años de incesante labor se dedicó al periodismo y a la literatura. Publicó Geografía evolutiva y Cartas públicas acerca de Cuba. El chileno Guillermo Matta ante la Cámara Nacional señaló que "Hostos es el extranjero de más vasta cultura intelectual que ha venido a Chile después de Bello".
Al ocurrir en Puerto Rico el cambio de soberanía de 1898 luchó porque el gobierno de Estados Unidos permitiera al pueblo de Puerto Rico el derecho de decidir por sí mismo su suerte política bajo la forma de un plebiscito. Este fue el objetivo principal de la Liga de Patriotas que fundó para esta época. Esta organización conllevaba también propósitos pedagógicos, culturales y cívicos. Como gestión de esta Liga, en 1899, una comisión compuesta por Hostos, Zeno Gandía y Henna fueron a Washington a exponer las necesidades del país e hicieron peticiones para remediar las mismas. Se entrevistaron con el presidente McKinley. Luego, al regresar a Puerto Rico, Hostos presentó a la Comisión Civil Americana los fundamentos del gobierno civil que recomendaba para la isla.
En 1899 fundó el Instituto Municipal en Mayagüez. Al poco tiempo pudo comprender el fracaso de la Liga de Patriotas ya que el pueblo no respondía en forma unánime a sus objetivos. Decepcionado retornó a Santo Domingo en donde dirigió el Colegio Central y la Inspección General de Instrucción Pública. En este lugar fundó escuelas, instituciones, escribió leyes de carácter pedagógico y colaboró en la cultura general del país hasta que murió en 1903. En 1905, en Santo Domingo, en su honor, se publicó un volumen de alrededor de cuatrocientas páginas que incluyen su biografía y artículos relacionados con su figura ejemplar.
La obra de Hostos abarca todo el campo de las ciencias morales y políticas. En 1904 se publicó Tratado de sociología por sus discípulos tal como éstos lo recogieron en sus clases.
La obra de Hostos ha sido recogida en veinte volúmenes por el gobierno de Puerto Rico en una edición de sus Obras completas, 1940. Esta publicación contiene su Diario y sus recuerdos, su labor y participación política y cultural en América, sus cartas, viajes, temas, la Peregrinación de Bayoán, los tratados de Derecho Constitucional, Moral, Lógica, Ciencia de la Pedagogía y Geografía Evolutiva; etc.
La Universidad de Harvard tradujo al inglés su Hamlet. (http://www.prtc.net/~isavelez/hostosbiog.html)
Pensando en los padres
¿Qué hacer con los sentimientos de culpa?
Del libro “Sigamos creciendo con nuestros hijos”. Autora: Ángela Marulanda
Pocas manifestaciones son tan agobiantes y causan tanto conflicto interno como los sentimientos de culpa. Lo peor es que hoy son como una epidemia entre los padres de familia, causada, en la mayoría de los casos, por una misma razón: la falta de tiempo para brindarles a los hijos y a la familia toda la atención que necesitan.
En el pasado, cuando la conciencia y no la conveniencia regían nuestras acciones, no se hablaba de culpabilidad sino de remordimiento, dos sentimientos similares en cuanto a que ambos son el resultado de sentir que estamos obrando mal, pero distintos en cuanto a las actitudes que promueven. El remordimiento nos impulsa a cambiar la conducta que percibimos como incorrecta, mientras que los sentimientos de culpa simplemente buscan remediar el daño producido, pero sin rectificar las actuaciones reprochables que los produjeron. Así, en la medida en que no se modifican tales actuaciones, el círculo vicioso se perpetúa, y los padres, que siguen sintiéndose agobiados, continúan compensando su ausencia a través de constantes premios para sus hijos.
Lo más grave es que la culpabilidad produce tanta angustia que impide que los padres actuemos con la ecuanimidad necesaria para manejar niños tan despiertos y poderosos como son los niños de hoy. En la mayoría de los casos los sentimientos de culpa se convierten simplemente en buenas intenciones que no tenemos, y por lo mismo tendemos a apaciguarlos con medidas que empeoran aun más la situación.
Traen más perjuicios que beneficios
Motivados por el sincero deseo de hacer que el poco tiempo de que disponen para sus hijos sea de buena “calidad”, los padres a menudo evitan disciplinar a los niños y les permiten hacer todo lo que les viene en gana. Los niños, a su vez, reclaman la atención permanente de su papá o su mamá cuando están en casa, y exigen que les den todo lo que piden. Lo más grave es que sus exigencias y su mal comportamiento van aumentando y terminan por enfurecer a sus papás, que pueden recurrir al castigo, lo cual los hace sentir aun más culpables.
Otra forma no menos perjudicial con la que los padres tratan de aliviar sus culpas es llenando a los niños de regalos, juguetes, diversiones, etc. Esta extrema “generosidad” distorsiona radicalmente los valores de los jiños, que no sólo no aprenden a apreciar ni cuidar lo que tienen, sino que acaban por convertirse en adultos centrados en sí mismos, que viven para acumular cosas y dinero a cualquier precio.
Además, toda esta permisividad trae como resultado que los niños no desarrollen autocontrol ni formen buenos hábitos de trabajo, y se conviertan con el tiempo en personas inmaduras y caprichosas, con poca motivación y deseos de superación.
Otra consecuencia de esta actitud complaciente por parte de los padres, tan perjudicial como la anterior, es la forma como se deteriora ante el niño la imagen de unos padres llenos de culpa y rendidos a sus exigencias. Esto les genera inseguridad y cierto menosprecio porque los perciben como personas que pueden manipular a su antojo. La consecuencia de esta actitud es que los niños se vuelven desconsiderados con sus padres y sienten poca admiración y respeto por ello.
Qué nos puede enseñar la culpabilidad
Los sentimientos de culpa pueden utilizarse en forma positiva si se aprovechan para lo que deben servir, es decir, como señal de que hay ciertas conductas que se deben modificar porque la conciencia nos indica que son inaceptables. Si el problema es la falta de tiempo, habrá que reorganizar las prioridades para darle un primer lugar en nuestra agenda a lo que es fundamental e impostergable. Nada hay más importante para los seres humanos que el amor de su familia. La familia y los hijos son nuestra fuente vital de afecto, de ternura, de solidaridad, de apoyo, es decir, de todos los frutos del amor. De tal manera que es preciso asegurarnos de que ocupan un lugar tan importante en nuestra vida que, pase lo que pase, siempre podremos garantizarles la cantidad y calidad de amor que necesitan.
EL VALOR DEL MES
PAZ
La paz interior es la tranquilidad en el orden, que mantiene al alma en la posesión de la alegría contra todo lo que es opuesto, y excluye toda clase de turbación y de temor. La paz interior surge como un producto del autoconocimiento: aprender a dominar nuestro egoísmo y el deseo de tener siempre la razón; saber escuchar y comprender las debilidades propias y ajenas. Desde el punto de vista de la fe, quien posee a Dios no se inquieta por nada, porque Dios lo es todo para él. Dios mismo es el camino hacia la paz.
La paz es un don interior. Uno tiene que buscarla permanentemente. Sólo quien está en paz consigo mismo puede estar en paz con los demás y, por ende, en paz con el mundo que lo rodea. Debemos buscar la paz en nuestro propio sitio, en nuestro corazón. La paz no puede ser hallada en sitio alguno, fuera de uno mismo. Cuando el ser humano logra que la paz reine dentro de sí mismo, puede hacerla reinar en el mundo entero.
No hay que pretender la ausencia de conflictos y tensiones. El gran desafío es encontrar la paz interior en medio de los problemas y preocupaciones. Para ello, es necesario llenar nuestras miradas, nuestro corazón y nuestras acciones con horizontes de paz. En todo momento debemos hablar un lenguaje de paz. Lo que suscita unos horizontes de paz, lo que sirve a un lenguaje de paz, debe expresarse en gestos, sentimientos y convicciones de paz.
La práctica de la paz arrastra a la paz. Ella es un tesoro que se descubre y ofrece a quienes realizan modestamente, día tras día, todas las acciones de paz de que son capaces. Muy numerosos podemos ser los artífices de la paz si tomamos conciencia de nuestras posibilidades y de nuestras responsabilidades. La paz es un gran don de Dios confiado a los hombres. La gran causa de la paz entre los pueblos tiene necesidad de todas las energías de paz latentes en el corazón del hombre. Si queremos la paz, eduquemos para la paz, eduquémonos para la paz . (Del libro: Cuentos para ser humano. Autor, Luis M. Benavides)
En los tiempos que vivimos es especialmente necesario que prime la cordura sobre la violencia. El innegable avance científico y tecnológico que no podemos ni queremos soslayar, ha traído consigo una enorme capacidad de armamento disponible que puede llevarnos a la destrucción de una gran parte del mundo ya que, afortunadamente, no podríamos acabar con él porque esto parece ser potestad de su creador.
Alimentemos el espíritu de diálogo, de consenso, así como nuestra capacidad para solucionar cualquier clase de conflictos o diferencias de opinión. Cultivemos la tolerancia y el respeto por el pensamiento, las posiciones y las creencias ajenas, todas tienen cabida en este plano de existencia y pueden, bien tomadas, enriquecernos.
Responde estas preguntas:
- ¿Crees que en este mundo hay más gente buena que mala?
- ¿Sabes reconocer tus errores y pedir perdón?
- ¿Te esfuerzas por alcanzar acuerdos y ponerlos en práctica?
- ¿Te empeñas en descubrir los valores de los demás
- ¿Das más importancia a lo que te une a los demás que a lo que te separa de ellos?
- ¿Te esfuerzas por encontrar soluciones a los conflictos
Si tus respuestas han sido afirmativas ¡Felicitaciones! estás trabajando para la PAZ
Contesta estas preguntas:
- ¿Sueles imponer a los demás tus opiniones?
- ¿Desconfías de los demás?
- ¿Te resulta difícil controlar tus emociones?
- ¿Quieres ser el primero a toda costa?
- ¿Te resulta difícil perdonar?
- ¿Eres usualmente agresivo¡
Si contestaste afirmativamente a estas preguntas, sigue tratando, la paz está herida
(ygr)
POR Y PARA LA EXCELENCIA
Pintura de la Paz perfecta
Autor desconocido
(Valores en juego: Alegría, autoconocimiento, armonía, ecología, paz, no violencia, paz interior, serenidad)
Había una vez un rey que ofreció un gran premio al artista que pudiera pintar la paz perfecta. Muchos lo intentaron y presentaron sus obras. El rey observó todas y cada una de ellas pero sólo dos realmente le gustaron. La primera representaba un lago tranquilo. Era como un espejo donde se reflejaban las protectoras montañas que le rodeaban y, sobre ellas, un hermoso cielo azul con tenues nubes blancas. Parecía la paz perfecta.
La segunda, también tenía montañas pero están eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas, un cielo furioso, del cual caía un impetuoso aguacero, con rayos. Montaña abajo, parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no lucía para nada pacífico pero... cuando el rey observó cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca y en él se encontraba un nido. En medio del rugir de la violenta caída de agua, se veía plácidamente acomodado en ese nido, un pajarillo. El rey finalmente escogió la segunda. Los súbditos, sorprendidos le preguntaron al monarca.
“Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas esas cosas, permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz” contestó amablemente el rey.
Actividad:
- ¿Qué significa para ti la paz?
- ¿Cuáles son las cuestiones que consideras centrales para alcanzar la paz interior? Hacer una lista y compartirla en grupos de cuatro estudiantes.
- En grupos de a 8, responder a la pregunta ¿Es posible alcanzar la paz entre los hombres?
- ¿Qué condiciones son necesarias para ello?
- Realizar un afiche por grupo con las conclusiones. Puesta en común.
(Del libro: Cuentos para ser humano. Autor: Luis M. Benavides. Adaptación libre)
Tecnología y Valores
Sección a cargo del Departamento de Tecnología de SMS.
Profesora Jacqueline Losada
“No basta con hablar de paz. Uno debe creer en ella y trabajar para conseguirla.”
Eleanor Roossevelt.
La Paz Cibernética
¿Qué es la paz? Muchos han hablado sobre ella, pero ¿Quiénes han hecho algo para lograrla? Podemos hablar de algunos líderes mundiales: Gandhi, Madre Teresa, Martin Luther King… que han dado hasta su vida en pos de la paz.
El logro de la paz requiere de la atención y de la acción de muchos, desde la persona más sencilla como tú, hasta los gobernantes de países importantes.
¿Podemos lograr la paz a través de los recursos tecnológicos de los que disponemos?
Lo primero es que, si los millones de personas de nuestro planeta tierra que utilizamos a diario el Internet, el correo electrónico, las páginas personales (blogs), los mensajes de texto en los celulares, las agendas electrónicas, y otros recursos tecnológicos formamos una red mundial cibernética para darle un uso más humano y solidario a la tecnología y a los medios de comunicación… “otro gallo cantaría” (es decir, otra cosa sería).
Si sacáramos un minuto de nuestro diario vivir y enviáramos un correo electrónico a nuestros amigos, compañeros de trabajo, centros comunitarios, iglesias de cualquier denominaciones y los invitáramos a enviar mensajes y a trabajar por la paz, la defensa de la vida, el cuidado del medio ambiente, la tolerancia y la hermandad mundial; estamos seguros que el mundo a través de la electrónica inmediatamente empezaría a cambiar.
La tecnología nos permite comunicarnos sin tener en cuenta las distancias, el tiempo, las clases sociales, las creencias religiosas, y otros muchos “problemas”.
Nuestro primer compromiso debe ser: abrir nuestros corazones para aceptar a las personas como son, a tomar responsabilidades de los problemas que aquejan a la humanidad en nuestro propio país y en los países más pobres, como los de nuestro vecino Haití. Hemos aprendido a manejar y a entender todos los secretos de la tecnología, a descubrir nuevos inventos, a disfrutar adelantos en la medicina, y estamos explorando y descubriendo nuevos planetas; pero no hemos descubierto todavía la fórmula mágica para vivir y respetarnos como hermanos, para vivir en paz.
Así que no es muy lejos que tenemos que ir a buscar respuestas o a dar soluciones. Están ahí: en el teclado de la computadora o del celular. Tenemos el arma más poderosa para edificar la paz… o ser indiferentes hacia ella.
Desde este momento haz sentir tu voz como multiplicador… envía al mundo mensajes de paz!!!
Para darte una idea, busca en estas direcciones y encontraras muchos mensajes positivos:
www.juntadeandalucia.es/averroes/sanwalabonso/alumnado/manifiestos/paz/paz.htm
www.mensajespositivos.net/especial/mensajes-de-paz.html
ENTRE NOSOTROS
“Que es santuario de amor cada pecho
do la Patria se siente vivir”
Emilio Prud’Homme
Juan Pablo Duarte y Diez
Padre de la Patria Dominicana
N ació en la ciudad de Santo Domingo el 26 de enero de 1813, durante el período conocido como el de la "España Boba". Sus padres fueron Juan José Duarte, oriundo de Vejer de la Frontera en la provincia española de Cádiz, y Manuela Diez Jiménez, oriunda de El Seíbo, hija a su vez de padre español y madre dominicana.
Luego de que las tropas del haitiano Toussaint L'Ouverture llegaron al país en 1801, tomando posesión de la ciudad de Santo Domingo, los Duarte salieron hacia Puerto Rico, residiendo en Mayagüez, Puerto Rico. La familia regresó al país luego de terminada la guerra de la Reconquista en 1809, cuando el país volvió a ser colonia española.
Su padre trabajó provechosamente en su negocio de efectos de marina y ferretería, único en su género en la ciudad de entonces, situado en la margen occidental del río Ozama, en la zona conocida con el nombre de La Atarazana. En esta época nacieron, además de Juan Pablo, dos de los cinco hijos llegados a mayores.
Juan Pablo fue bautizado en la Iglesia de Santa Bárbara el 4 de febrero de 1813. Sus primeras enseñanzas las recibió de su madre y, más tarde, asistió a una pequeña escuela de párvulos dirigida por una profesora de apellido Montilla. De allí pasó a una escuela primaria para varones, donde desde muy temprano dio muestras de una gran inteligencia. Fue admitido más tarde en la escuela de don Manuel Aybar, completando sus conocimientos de lectura, escritura, gramática y aritmética elemental.
Siendo casi un niño recibió clases sobre teneduría de libros para pasar, ya adolescente bajo la tutoría del doctor Juan Vicente Troncoso, uno de los más sabios profesores de entonces. Con él estudió Filosofía y Derecho Romano, mostrando, una vez más, su gran deseo de superación y de amor por los estudios.
En 1828 o en 1829, con apenas quince años de edad, y acompañado del señor Pablo Pujols, comerciante ligado a su familia, sale vía Estados Unidos, Inglaterra, y Francia rumbo a España, radicándose en Barcelona, donde tenía parientes. Poco se conoce de Duarte durante su permanencia en España.
Para 1831 ó 1832 aparece de nuevo en Santo Domingo y trabaja en el negocio de su padre. Realiza una intensa vida social que le liga a importantes sectores de la pequeña burguesía urbana. El mérito de Duarte, como patriota y como político organizador estriba, fundamentalmente, en que supo interpretar el momento histórico que vivía la sociedad dominicana de aquel entonces, renuente en sus capas más decisivas a aceptar la dominación haitiana. Para ese momento el gobierno de Boyer había envejecido y de un gobierno liberal y progresista, pasó a ser una dictadura con graves problemas económicos y resistencia interna en su territorio original.
Apegado a la lectura y ávido de conocimientos, traducía del francés al español, así como del latín. El 16 de julio de 1838, después de haber realizado una discreta labor de proselitismo, fundó la sociedad secreta " La Trinitaria". para que asumiera la responsabilidad de dirigir las actividades. Esta sociedad, que respondía a una estructura celular, tenía por lema "Dios, Patria y Libertad" y sus primeros miembros fueron Juan Pablo Duarte, Juan Isidro Pérez, Pedro Alejandro Pina, Jacinto de la Concha, Félix María Ruiz, José María Serra, Benito González, Felipe Alfau y Juan Nepomuceno Ravelo. Más adelante surgió otra sociedad "La Filantrópica" destinada a realizar una importante labor de propaganda mediante la representación de piezas teatrales.
Duarte tenía antes de la independencia un definido concepto de la nación dominicana y de sus integrantes. En su proyecto de constitución dice con claridad que la bandera dominicana puede cobijar a todas las razas, no excluye ni da predominio a ninguna. Su concepción de la República era la de un patriota, republicano, anticolonialista, liberal y progresista.
Cuando se inició en 1843 la revolución contra Boyer que repercutió en la parte oriental de la isla, Duarte encabeza el movimiento reformista en la ciudad de Santo Domingo. Juega un papel decisivo que lo llevó al liderato de los republicanos que luchaban por la independencia. Las circunstancias lo obligaron, más tarde, junto a otros compañeros a abandonar el país. Pero al ausentarse del territorio nacional sus compañeros, encabezados por Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, llevaron a cabo las gestiones finales del movimiento. Redactaron el Manifiesto del 16 de enero de 1844 en el cual quedaron plasmados los principios republicanos y liberales que Duarte predicó durante años y ratificaron, en el cuerpo de ese documento, la firme voluntad de crear un Estado soberano.
Después del 27 de febrero regresó a su patria, y se incorporó a la Junta Central Gubernativa dominada por los sectores más conservadores que no tenían fe en la viabilidad de la República. Se inició un proceso de luchas internas que culminó con la expulsión del territorio nacional de los patriotas fundadores del Estado dominicano. Ese Estado que nace a la vida pública, llevando en su seno oportunistas, conservadores y anexionistas en las más altas posiciones usurpadas a los iniciadores del movimiento separatista, que encarnaron siempre la vocación de sacrificio y el amor a la libertad de la mayoría del pueblo. Falleció en Caracas, Venezuela, el 15 de julio de 1876 a los 63 años de edad.
(http://www.jmarcano.com/mipais/biografia/duarte.html)